Sobre mí
el camino largo hasta aquí
Mi nombre es Aníbal Rojas, no soy Ingeniero de Software, sino que estudié Ciencias de la Computación: se parece pero no es igual. Hace muchos años yo solía programar, amaba programar. Al principio en Perl, luego un montón en Java hasta que me cansé de los XML push-ups que eran el furor del momento, y finalmente en Ruby (para usar Ruby on Rails), al que sigo considerando el lenguaje de programación más bonito del mundo, a pesar de que mi apuesta hoy en día es Elixir.
Luego me "sucedió" el management, como a muchos otros desarrolladores: alguien tenía que ser manager en la empresa y me tocó a mí. Yo no sabía lo que era ser manager, no tenía buenos modelos, tampoco la consciencia de que era algo que se podía estudiar. En el proceso de transición de individual contributor (IC) a manager sufrí un burn-out horrendo. Y sin embargo, resultó que fui muy bueno en eso de ser manager.
Para superar el burn-out una de las cosas que hice fue psicoterapia, y después de un año haciendo Gestalt terminé matriculándome en la formación de Facilitador en Procesos Gestálticos. Cuando empecé este proceso no me imaginaba el crecimiento que me iba a brindar, ni las herramientas que me iba a dejar para el resto de mi vida profesional. Pocos VP de Ingeniería de Software pueden discutir sobre la arquitectura de un Agente, diagnosticar un problema de comunicación entre equipos usando a Virginia Satir, y rediseñar un proceso basado en la Teoría de Restricciones de Eliyahu M. Goldratt, y yo soy uno de esos. Y como la psicoterapia no tiene cabida en el trabajo, me certifiqué como Coach Sistémico.
Me dediqué al management muchos años: una y otra vez lideré equipos y los ayudé a elevar su nivel, a enfrentar desafíos complejos, cada vez más grandes. Tuve la suerte de siempre estar involucrado en proyectos con tecnología de punta: desde muy temprano la propia web, y luego cloud computing, fueron parte de mi día a día. Aún recuerdo tener que explicarle a un cliente que su equipo no tendría que instalar ningún software, sino que usaría el navegador para acceder a la aplicación. Trabajé con grandes empresas, oil and gas, telco, aviación, etc., y también trabajé con startups, mundos completamente aparte.
En mi último trabajo fui por seis años Vicepresidente de Ingeniería de la startup de educación en línea más importante de Latinoamérica, Platzi: un trabajo retador, complejo, exigente, y al que siempre recordaré porque nunca un trabajo me permitió darle una oportunidad de crecer a tanta gente: las personas de mi equipo, y sobre todo nuestros millones de estudiantes.
Como en las startups nuestro scope no tiene límites, y hay que hacer lo que haya que hacer para que la apuesta funcione, mi trabajo se extendió mucho más allá del equipo de Ingeniería y ayudé a formar las nuevas capas de liderazgo. De mi experiencia ahí salió el Audiocurso de Filosofía para Managers, que de todos los que grabé ha sido mi favorito: un curso evergreen por el que constantemente me escriben en LinkedIn para agradecerme.
En el 2025 me tomé un sabático. A mis 56 años prioricé la "deuda técnica" de salud, y en el tiempo restante me dediqué a explorar en profundidad el desarrollo de software apoyado en Inteligencia Artificial Generativa. Ya yo me había metido de lleno a entender los principios fundamentales de la IA Generativa desde el lanzamiento de ChatGPT por parte de OpenAI el 30 de noviembre del 2022, y ayudé desde muy temprano a las capas de liderazgo en empresas a entender lo que se venía, pero aquí me metí hasta los codos en el barro.
No solo probé montones de "Asistentes de Programación" (Coding Assistants), de los que hubo una explosión cámbrica en el 2025, sino que además me dediqué a desafiar muchas de las ideas que yo mismo tenía acerca de qué significaba desarrollar, mantener y gestionar una aplicación, y en particular esa mítica tarea en el núcleo del desarrollo de software: programar. Ya entendimos que hay otro tipo de inteligencia que puede hacerlo igual de bien o mejor que nosotros, que está disponible 7 x 24, 365 días al año, y que nos toca operar y gestionar.
Hoy en día estoy enfocado en explorar las posibilidades, compromisos y límites de los sistemas de agentes en generación de software. Durante mucho tiempo "me casé" con Claude Code, luego empecé a probar "modelos chinos" con OpenCode. Confieso que ha sido un proceso absorbente y divertido, pero no exento de frustración, y extremadamente desafiante. Mi próximo reto es explorar Pi Coding Agent, porque creo que es el camino más sencillo hacia una apropiación real del harness, y veo eso como clave para el futuro.
A pesar del impacto brutal que ha tenido la IA Generativa en el desarrollo de software en los últimos dos años, la realidad es que esto apenas comienza. Las herramientas van a cambiar, todas: los modelos, los agentes y los harnesses que hoy me absorben tendrán otros nombres el año que viene, y lo que busco no está en ninguna de ellas, sino en lo que queda cuando las reemplazan. Por eso la única forma que conozco de mantener el paso es algo que no es popular y que insisto en promover: pensamiento crítico desde Principios Fundamentales. Entender qué son realmente estos sistemas, qué pueden hacer, qué no, y decidir con criterio propio. Eso es lo que practico, eso es lo que escribo, y eso es lo que traigo a cada sala en la que trabajo.
lo que realmente hago en una sala
Quítale a mi trabajo el contrato y los entregables, y quedan cuatro verbos, a distintos niveles, con distintas intenciones. Los cuatro apuntan al mismo destino: la IA trabajando en el centro de tu fuerza de trabajo.
Facilito
Sesiones de trabajo donde el equipo de liderazgo construye su propio mapa y sus propias decisiones. Yo pongo la estructura y las preguntas incómodas; el trabajo lo hace la sala. La alineación se sostiene porque nadie tuvo que ser convencido: la hicieron ellos.
Coaching
Uno a uno con ejecutivos, confidencial y con contrato: definimos el éxito en tus palabras, practicas entre sesiones, y cerramos cuando ya no me necesitas. La formación que hay detrás es formal, coaching y Gestalt; la intención es el crecimiento del líder, no la comodidad de las sesiones.
Mentoría
Lo que se transfiere es criterio: treinta años de reconocimiento de patrones sobre cuáles incendios se apagan solos y cuáles tumban el edificio. Para líderes de ingeniería y seniors que están viendo esos patrones por primera vez.
Entrenamiento
Instalar competencias en los equipos: alfabetización desde primeros principios sobre qué son realmente estos modelos, y después las dos prácticas que sobreviven a los releases de modelos nuevos: steering y backpressure. No tutoriales de herramientas; los tutoriales expiran.
lo que me niego a hacer
Lo que no hago es consultoría, no en el sentido que la palabra terminó teniendo. Ni análisis que envejecen en un estante, ni informes como producto, ni slides, ni el teatro del readout donde todos asienten y el lunes no cambia nada. Esos artefactos producen actividad, no outcomes. Y los outcomes requieren que alguien cambie su forma de trabajar, algo que ningún documento ha hecho jamás.
Una parte es convicción. La mayor parte es aritmética: si lo que compraste es un documento, el día que me voy el cambio todavía no ha empezado. Además, ya produje suficientes slides para una sola carrera.
para quién no es
Si lo que buscas es una recomendación de herramientas, skills bala de plata o recetas infalibles, este es el sitio equivocado: cualquier lista que te diera estaría vencida antes de que llegara la factura. Lo mismo si necesitas una firma externa que valide una decisión ya tomada, un deck para tranquilizar a la junta, o alguien a quien culpar cuando la iniciativa se estanque. No alquilo autoridad. Trabajo con líderes que piensan hacer el cambio ellos mismos.